Móvil y Televisión

 

Llegas a casa, cenas y después enciendes la tele. Coges el mando y empiezas a hacer zapping. Encuentras un concurso que te llama la atención. En la parte superior de la pantalla hay un hashtag. Lo buscas en Twitter, y descubres que los demás usuarios también creen que el presentador es un desastre. Te animas a disparar tu primer tuit. Retuitetas. Te retuitean. Marcas como favorito un tuit gracioso. A la semana siguiente vuelves a hacer zapping y te encuentras con el mismo programa pero ¡han cambiado de presentador!

Hemos cambiado la manera de ver la televisión y lo corrobora el estudio publicado por la consultora Nielsen, que concluye que el 80% de los telespectadores utiliza el móvil mientras ve la televisión. El 72% de los usuarios (según Viacom) comentan en las redes sociales los programas que están viendo. También se ha detectado un aumento de las búsquedas móviles durante la retransmisión de un programa.

Las redes sociales están influenciando la manera de hacer televisión. Los programas están más abiertos que nunca a la participación. La televisión deja de ser una actividad pasiva para ser totalmente interactiva. A través de la pequeña pantalla plantean preguntas directas al público para que se animen a dar su opinión a través de Facebook o Twitter para generar conversación. Pero los espectadores no se limitan a contestar las preguntas que les hacen. Son mucho más activos y sin ser conscientes de ello dan información de gran valor a los productores y anunciantes.

Hasta el momento la medición de audiencias se ha basado en recopilar datos cuantitativos a través de los audímetros (cuanta gente ha visto el programa, el momento con más espectadores…) para que las cadenas puedan fijar el precio de la publicidad. Los anunciantes se han dado cuenta que las redes sociales les pueden aportar información con más valor. Pueden conocer los gustos y los intereses de los espectadores. Qué gag ha sido el más gracioso del programa o qué historia ha sido la más aburrida. Qué colaborador no resulta interesante o qué reportero conecta más con la gente. Con todos estos datos las cadenas pueden mejorar un programa o simplemente eliminarlo de la parrilla. A los anunciantes les ayuda a seleccionar de forma más específica el programa y el horario que resulta mejor para la marca.

La consultora Nielsen ha publicado un estudio en el que confirma que la actividad en las redes y los niveles de audiencia están ligados. En el 29% de los 221 programas analizados en EEUU la actividad en Twitter revirtió en un aumento de audiencia.

Twitter y Nielsen se han unido para crear Nielsen TV Twitter Rating, que ofrecerá a las cadenas datos tan importantes como el feedback de todos los usuarios sobre sus programas. Facebook no se ha quedado atrás y prevé enviar informes detallando el número de “me gusta” y comentarios de programas de televisión de las principales cadenas americanas.

¿Y qué siguen los telespectadores? A parte del fútbol, los programas con más éxito en la red son los reality shows. El más comentado en Twitter en 2013 fué la final de ‘Gran Hermano’, con 735.796 citas. Durante la primera temporada de ‘¿Quién quiere casarse con mi hijo?’ en Cuatro los usuarios de Twitter usaron el término inventado tróspido para referirse a los concursantes. Se popularizaron los hashtags #tróspido #lunestróspido #madrestróspidas llegando a ser Trending Topic mundial. El programa se hizo tan famoso en Twitter que había usuarios que solo lo veían para poder participar de la conversación en la red social.

¿Y tú? ¿Eres de los que ven la televisión con el móvil en la mano?

Fuente: El País